Teatro de Marcelo
El teatro Marcelo (Marcello) es, de todos los teatros de la época antigua de Roma, el único que actualmente permanece en pie.
El teatro lo mandó construir Julio César, aunque se finalizó durante el mandato de Augusto aproximadamente entre los años 11 y 13 a.C.
El teatro Marcelo recibe este nombre en honor a un sobrino del emperador Augusto, Marco Claudio Marcelo, que murio a una temprana edad.
Cuando se finalizó, el teatro Marcelo, con capacidad para más de 15.000 personas, era el segundo más grande de Roma después del teatro de Pompeyo.
Durante las luchas entre Vespasiano y Vitelio en el año 64 d.C. el teatro se incendió y sufrio grandes desperfectos. Durante mediados del siglo IV el teatro dejó de utilizarse y quedó totalmente abandonado.
Actualmente, y después de un laborioso trabajo, el teatro Marcelo (o la parte que queda de él) se ha restaurado.
En la parte más alta, la del tercer piso, se observa el palacio renacentista del siglo XIII construido, por el arquitecto Baldasarre Peruzzi, sobre los restos del teatro Marcello.


